
Hoy logré oir tu voz
que en el tiempo se perdió,
Ya no puedo ver tu rostro frente a mi
Hoy se ha borrado más la cicatriz.
Hoy no esta la rosa clavada en mi espalda,
tan marchitada y muerta está,
fue muy triste verla agonizar.
No sigas a donde voy,
que ya la puerta se cerró.
No dejes tu cuerpo inerte atraz de mi,
ya tome tu daga ya te la devolví,
Y aquí esta tu arma letal
ella ya no es igual,
lo consumió la verdad,
ya no existe mas fragilidad.

Hola!
ResponderEliminarTienes una poesía sensible e intensa a la vez, persevera.
Saluditos...
un tiempo , solo el tiempo, el tiempo cicatrisarà la herida, el tiempo sigue y sigue,!!
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